Choque cultural inverso | Capítulo 3: "Te pasaste de rosca idealizando, ¿y ahora qué?"
Idealizar ciertas cosas de tu país mientras estás emigrada es cosa natural. Me atrevería a decir que, incluso, necesario. La lejanía conlleva una nostalgia que hay que compensar de algún modo. Al ponerte a recordar, "fotoshopeas" la imagen que se te viene a la cabeza, dándole un efecto bucólico. Al volver y darte los primeros tortazos de realidad, te preguntas: ¿Dónde quedó todo aquel romanticismo? Antes no eras así, has cambiado... Pero no es porque haya cambiado, es porque tú habías decidido registrar muchos recuerdos en tu memoria de la forma más amable posible. Habías exagerado. Quizás te movió el querer contrarrestar la añoranza o puede que te diera un rebote de orgullo patrio ante alguna situación de vulnerabilidad en el extranjero y lanzaras un "¡esto en mi tierra no me pasaría!". En cualquier caso, todo lo que al irte formaba parte de tu paisaje, y a fuerza de rutina pasaba casi inadvertido a tus sentidos, se vuelve llamativamente evidente cuando estás en ...